Antonio D’Angelo
Noveno C
18 de abril del 2020

La actual pandemia ha sido una coyuntura mundial sin precedentes que sólo se podría relacionar con la peste negra. El resultado de esta situación es el estado de cuarentena nacional decretado por el presidente Duque y anteriormente el simulacro de cuarentena por la alcaldía de Bogotá. La cuarentena de los gimnasianos comenzó hace más de un mes con clases virtuales que han definitivamente ayudado a seguir con el proceso de aprendizaje con claras distancias de las clases presenciales. Esta situación ha sido toda una experiencia diferente, para un adolescente que probablemente pase la mitad de su día a fuera de su casa en diversas actividades. La nostalgia claramente llega después de una semana ya que estas habituado a salir y ver tus compañeros diariamente, a tus profesores y otras personas que hacen parta de una interacción social. Pero el confinamiento lo impide, y cada vez empiezas a extrañar cosas que probablemente no extrañarías si estuvieses de viaje o de vacaciones como correr a la fila de la tienda o el tortuoso sol y calor en las izadas de bandera. Pero no se debe pensar la razón de no quedarse en casa, sino la contribución colectiva que se está realizando para evitar miles de muertes y contagios como se ha visto en países contagiados previamente a Colombia. Y también se debe pensar en los menos favorecidos, en los que probablemente sí sea un problema de gravedad quedarse un largo periodo de tiempo en su casa o los que necesiten del día a día para sobrevivir. Nuestro rol en esta coyuntura debe ser siempre el de colaborar con la comunidad cercana, por lo que este texto es una invitación para colaborar o liderar una iniciativa de ayuda comunitaria.

Antonio D’Angelo
Noveno C
18 de abril del 2020

La actual pandemia ha sido una coyuntura mundial sin precedentes que sólo se podría relacionar con la peste negra. El resultado de esta situación es el estado de cuarentena nacional decretado por el presidente Duque y anteriormente el simulacro de cuarentena por la alcaldía de Bogotá. La cuarentena de los gimnasianos comenzó hace más de un mes con clases virtuales que han definitivamente ayudado a seguir con el proceso de aprendizaje con claras distancias de las clases presenciales. Esta situación ha sido toda una experiencia diferente, para un adolescente que probablemente pase la mitad de su día a fuera de su casa en diversas actividades. La nostalgia claramente llega después de una semana ya que estas habituado a salir y ver tus compañeros diariamente, a tus profesores y otras personas que hacen parta de una interacción social. Pero el confinamiento lo impide, y cada vez empiezas a extrañar cosas que probablemente no extrañarías si estuvieses de viaje o de vacaciones como correr a la fila de la tienda o el tortuoso sol y calor en las izadas de bandera. Pero no se debe pensar la razón de no quedarse en casa, sino la contribución colectiva que se está realizando para evitar miles de muertes y contagios como se ha visto en países contagiados previamente a Colombia. Y también se debe pensar en los menos favorecidos, en los que probablemente sí sea un problema de gravedad quedarse un largo periodo de tiempo en su casa o los que necesiten del día a día para sobrevivir. Nuestro rol en esta coyuntura debe ser siempre el de colaborar con la comunidad cercana, por lo que este texto es una invitación para colaborar o liderar una iniciativa de ayuda comunitaria.