DESDE LA VENTANA

Andrés Hoyos Cortés
Papá séptimo y noveno

Y ahora desde la ventana observamos el mundo con una visual diferente. Muchas veces quisimos estar adentro de nuestra casa y no salir a trabajar o estudiar. Muchas veces odiamos la velocidad y el estrés que nos generaban nuestras actividades usuales, pero ahora desde la ventana las cosas se ven mas lentas y generan algo de nostalgia; desde la ventana quedamos atados a un solo espacio de desarrollo. Todos tenemos usualmente tres espacios: casa, trabajo o estudio y diversión o socialización. Hoy estos tres espacios se volvieron uno. Quedamos atados a desarrollar todas las actividades, sólo desde casa. Por eso desde la ventana debemos mirar hacia afuera y reflexionar qué podemos cambiar en nuestro actuar cuando volvamos a la normalidad ¿Qué haríamos diferente? ¿Que nos gustaría hacer que no hemos hecho? ¿Si estoy realizando lo que quiero o por miedo no lo he hecho? ¿Qué aspecto de mi vida aprecio más? ¿Qué puedo aportar para que mi ambiente social sea cada día mejor? Estas pequeñas reflexiones las debemos hacer en estos momentos y desde la ventana saber que afuera está el mundo listo y con todas las oportunidades para que lo disfrutemos. Un mundo lleno de caminos, un mundo lleno de ventanas. Está en nosotros saber cuál tomar y cómo vivirla. En estos momentos desde la ventana los invito a reflexionar cada aspecto de la vida en los tres escenarios: casa, trabajo-estudio y social-diversión ¿Cual debemos mejorar? ¿Cual debemos disfrutar más? Pensemos cómo podemos buscar una vida que no se dé mirando desde la ventana, sino una vida en donde actuaremos fuera de la ventana. Una vida donde tomemos decisiones, una vida donde nos arriesguemos, una vida donde busquemos la felicidad, una vida donde compartamos con los seres queridos, una vida que es muy corta y que debemos aprender a disfrutar de acuerdo a nuestros sueños y proyectos. La experiencia en la vida se da haciendo cosas, buenas, regulares o malas, no importa, hagámoslas. Esa es la verdadera escuela, donde aprendemos más y podemos generar la llamada “experiencia”. Hoy desde la ventana, miremos que el mundo está ahí afuera esperándonos para darnos las oportunidades de ser felices y vivir no desde nuestra ventana sino a través de nuestra ventana. Vivamos la vida al 100% cada día.

DESDE LA VENTANA

Andrés Hoyos Cortés
Papá séptimo y noveno

Y ahora desde la ventana observamos el mundo con una visual diferente. Muchas veces quisimos estar adentro de nuestra casa y no salir a trabajar o estudiar. Muchas veces odiamos la velocidad y el estrés que nos generaban nuestras actividades usuales, pero ahora desde la ventana las cosas se ven mas lentas y generan algo de nostalgia; desde la ventana quedamos atados a un solo espacio de desarrollo. Todos tenemos usualmente tres espacios: casa, trabajo o estudio y diversión o socialización. Hoy estos tres espacios se volvieron uno. Quedamos atados a desarrollar todas las actividades, sólo desde casa. Por eso desde la ventana debemos mirar hacia afuera y reflexionar qué podemos cambiar en nuestro actuar cuando volvamos a la normalidad ¿Qué haríamos diferente? ¿Que nos gustaría hacer que no hemos hecho? ¿Si estoy realizando lo que quiero o por miedo no lo he hecho? ¿Qué aspecto de mi vida aprecio más? ¿Qué puedo aportar para que mi ambiente social sea cada día mejor? Estas pequeñas reflexiones las debemos hacer en estos momentos y desde la ventana saber que afuera está el mundo listo y con todas las oportunidades para que lo disfrutemos. Un mundo lleno de caminos, un mundo lleno de ventanas. Está en nosotros saber cuál tomar y cómo vivirla. En estos momentos desde la ventana los invito a reflexionar cada aspecto de la vida en los tres escenarios: casa, trabajo-estudio y social-diversión ¿Cual debemos mejorar? ¿Cual debemos disfrutar más? Pensemos cómo podemos buscar una vida que no se dé mirando desde la ventana, sino una vida en donde actuaremos fuera de la ventana. Una vida donde tomemos decisiones, una vida donde nos arriesguemos, una vida donde busquemos la felicidad, una vida donde compartamos con los seres queridos, una vida que es muy corta y que debemos aprender a disfrutar de acuerdo a nuestros sueños y proyectos. La experiencia en la vida se da haciendo cosas, buenas, regulares o malas, no importa, hagámoslas. Esa es la verdadera escuela, donde aprendemos más y podemos generar la llamada “experiencia”. Hoy desde la ventana, miremos que el mundo está ahí afuera esperándonos para darnos las oportunidades de ser felices y vivir no desde nuestra ventana sino a través de nuestra ventana. Vivamos la vida al 100% cada día.